Los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA) se recetan comúnmente para tratar presión arterial alta, problemas cardíacos y otras afecciones. Averigua cómo funcionan y sus posibles efectos secundarios.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA) ayudan a relajar las venas y las arterias para reducir la presión arterial. Los inhibidores de la ECA evitan que una enzima en tu cuerpo produzca angiotensina II, una sustancia que estrecha tus vasos sanguíneos. Este estrechamiento puede causar presión arterial alta y forzar al corazón a trabajar más. La angiotensina II también libera hormonas que elevan la presión arterial.

Se encuentran disponibles muchos inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina. El mejor para ti depende de tu salud y de otros factores. Por ejemplo, las personas que padecen una enfermedad renal crónica pueden beneficiarse si usan un inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina como uno de sus medicamentos.

Entre los ejemplos de inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina se incluyen los siguientes:

  • Benazepril (Lotensin)
  • Captopril
  • Enalapril (Vasotec)
  • Fosinopril
  • Lisinopril (Prinivil, Zestril)
  • Moexipril
  • Perindopril
  • Quinapril (Accupril)
  • Ramipril (Altace)
  • Trandolapril

Además de la presión arterial alta, los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina previenen, tratan o mejoran los síntomas en afecciones como las siguientes:

  • Enfermedad de las arterias coronarias
  • Insuficiencia cardíaca
  • Diabetes
  • Ciertas enfermedades renales crónicas
  • Ataques cardíacos
  • Esclerodermia: una enfermedad que implica el endurecimiento de la piel y los tejidos conectivos
  • Migrañas

El médico puede prescribir otros medicamentos además de un inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina, como un diurético o un antagonista del calcio. Los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina no deben tomarse junto con bloqueadores de receptores de angiotensina o con inhibidores directos de renina.

Los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina funcionan mejor para las personas más jóvenes que para las personas mayores. También funcionan mejor para las personas blancas que para las personas negras. El médico puede recomendar un medicamento diferente.

Por lo general, los médicos recetan inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina porque no causan efectos secundarios con frecuencia.

Si se presentan efectos secundarios, estos pueden incluir los siguientes:

  • Tos seca
  • Aumento de los niveles de potasio en la sangre (hipercaliemia)
  • Fatiga
  • Mareos por presión arterial demasiado baja
  • Dolores de cabeza
  • Pérdida del sentido del gusto

En casos poco frecuentes, particularmente en personas de raza negra, mujeres y fumadores, los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina pueden hacer que algunas áreas de los tejidos se hinchen (angioedema). Si la hinchazón ocurre en la garganta, puede ser potencialmente mortal.

Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides, como el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, entre otros) y el naproxeno sódico (Aleve), pueden disminuir la eficacia de los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina. Tomar una dosis ocasional de estos medicamentos no debería afectar la acción del inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina, pero habla con tu médico si tomas medicamentos antiinflamatorios no esteroides regularmente.

Los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina pueden ser perjudiciales para ti y tu bebé durante el embarazo. Si estás embarazada o planeas quedar embarazada, habla con tu médico acerca de otras opciones para tratar la presión arterial alta.

Dec. 14, 2019