Diagnóstico

Las ampollas aparecen con una serie de enfermedades más comunes, por lo que el pénfigo, el cual es poco frecuente, puede ser difícil de diagnosticar. El médico quizás te derive a un especialista de enfermedades de la piel (dermatólogo).

El médico hablará contigo acerca de tu historia clínica, y te examinará la piel y la boca. Además, puede someterte a pruebas, tales como:

  • Una biopsia cutánea. En esta prueba, se extrae una parte de tejido de una ampolla y se examina con un microscopio.
  • Análisis de sangre. Uno de los propósitos de estas pruebas es detectar e identificar anticuerpos en la sangre que se sabe que están presentes cuando se sufre de pénfigo.
  • Una endoscopia. Si tienes pénfigo vulgar, es posible que el médico te realice una endoscopia para detectar lesiones en la garganta. Este procedimiento consiste en insertar un tubo flexible (endoscopio) en la garganta.

Tratamiento

El tratamiento suele comenzar con medicamentos destinados a suprimir la formación de ampollas. Por lo general, es más efectivo cuando se comienza tan pronto como sea posible. Si el desencadenante de la enfermedad es un medicamento, la interrupción de su consumo puede ser suficiente para terminar con el pénfigo.

Medicamentos

Los siguientes medicamentos recetados se pueden utilizar solos o combinados, según el tipo y la gravedad del pénfigo y si tienes otras afecciones médicas:

  • Corticoesteroides. Para las personas con enfermedad leve, la crema con corticoesteroides puede ser suficiente para controlarla. Para otros, el pilar fundamental del tratamiento es un corticoesteroide oral, como las pastillas de prednisona.

    El consumo de corticoesteroides durante un período prolongado o en dosis altas puede causar efectos secundarios graves, como diabetes, pérdida ósea, un mayor riesgo de infección, úlceras estomacales y una redistribución de la grasa corporal, lo cual produce una cara redonda (cara de la luna).

  • Medicamentos inmunosupresores ahorradores de esteroides. Los medicamentos como la azatioprina (Imuran, Azasan), el micofenolato (Cellcept) y la ciclofosfamida ayudan a evitar que el sistema inmunitario ataque el tejido sano. Pueden tener efectos secundarios graves, incluido un mayor riesgo de infección.
  • Otros medicamentos. Si los medicamentos de primera línea no ayudan, el médico puede sugerirte otro medicamento, como dapsona, inmunoglobulina intravenosa o rituximab (Rituxan).

Muchas personas mejoran con el tratamiento, aunque puede llevar años. Otras necesitan tomar una dosis más baja de medicamentos indefinidamente para evitar que sus signos y síntomas regresen. Además, algunas personas necesitan recibir tratamiento en un hospital, por ejemplo, para tratar úlceras graves o infectadas.

Estudios clínicos

Explora los estudios de Mayo Clinic de evaluación de tratamientos, intervenciones y análisis nuevos como medio para prevenir, detectar, tratar o controlar esta enfermedad.

Estilo de vida y remedios caseros

Estos son algunos pasos que puedes seguir para mejorar tu piel y salud general:

  • Sigue las indicaciones del médico sobre el cuidado de las heridas. Cuidar muy bien tus heridas puede ayudar a evitar las infecciones y la formación de cicatrices. El médico puede recomendarte cremas de venta libre que ayudan a controlar el dolor.
  • Lava suavemente la piel. Usa jabón suave y luego aplica humectante.
  • Protege la piel. Evita las actividades que puedan dañar la piel.
  • Evita ciertos alimentos. Las ampollas en la boca pueden desencadenarse o irritarse por alimentos picantes, calientes o abrasivos.
  • Minimiza la exposición al sol. La luz ultravioleta puede provocar nuevas ampollas.
  • Habla con tu dentista acerca de cómo mantener una buena salud bucal. Si tienes ampollas en la boca, puede ser difícil lavarte los dientes de forma adecuada. Pregúntale a tu dentista qué puedes hacer para proteger tu salud bucal.

Estrategias de afrontamiento y apoyo

Puede ser difícil vivir con el pénfigo, especialmente si afecta tus actividades diarias o causa pérdida de sueño o estrés. Puede resultarte útil hablar con otras personas que padecen la enfermedad. Puedes encontrar grupos de apoyo en persona o en línea. Pídele sugerencias al médico.

Preparación para la consulta

Es probable que consultes primero con tu médico de atención primaria. Él puede derivarte a un médico que se especialice en trastornos de la piel (dermatólogo).

La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta.

Qué puedes hacer

Antes de la consulta, prepara una lista de lo siguiente:

  • Los síntomas que has tenido y su duración
  • Información personal esencial, como episodios de estrés importantes o cambios recientes en tu vida
  • Todos los medicamentos, vitaminas u otros suplementos que tomes, incluidas las dosis
  • Preguntas para hacerle al médico

En el caso del pénfigo, estas son algunas preguntas básicas que puedes hacerle al médico:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Existen otras causas posibles?
  • ¿Tengo que hacerme algunas pruebas? ¿Estas pruebas requieren alguna preparación especial?
  • ¿Cuáles son los tratamientos disponibles, y cuál me recomienda?
  • ¿Qué efectos secundarios podría provocar el tratamiento?
  • ¿En cuánto tiempo se curarán las ampollas? ¿Dejarán cicatrices?
  • ¿Las ampollas volverán a aparecer?
  • ¿Qué puedo hacer para aliviar el dolor?
  • Tengo otras enfermedades. ¿Cómo puedo controlarlas de la mejor manera?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me está recetando?
  • ¿Tiene algún folleto u otros materiales impresos que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas, como las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzaste a experimentar los síntomas?
  • ¿Existe algo que haga que los síntomas mejoren?
  • ¿Qué medidas has tomado por tu cuenta para tratar esta enfermedad?
  • ¿Alguna de estas medidas te ayudó?
  • ¿Alguna vez te ha tratado un médico por esta enfermedad?
  • De ser así, ¿usaste tratamientos recetados para este trastorno de la piel? De ser así, ¿te acuerdas del nombre del medicamento y la dosis que te recetaron?
  • ¿Te hicieron una biopsia de la piel?
Feb. 05, 2019
  1. AskMayoExpert. Pemphigus. Rochester, Minn.: Mayo Foundation for Medical Education and Research; 2018.
  2. Pemphigus. National Institute of Arthritis and Musculoskeletal and Skin Diseases. https://www.niams.nih.gov/health-topics/pemphigus. Accessed Sept. 19, 2019.
  3. Martin LK, et al. Interventions for pemphigus vulgaris and pemphigus foliaceus. Cochrane Database of Systematic Reviews. http://www.thecochranelibrary.com. Accessed Sept. 19, 2018.
  4. Bolognia JL, et al., eds. Pemphigus. In: Dermatology. 4th ed. Philadelphia, Pa.: Saunders Elsevier; 2018. https://www.clinicalkey.com. Accessed Sept. 19, 2018.
  5. Hertl M, et al. Pathogenesis, clinical manifestations, and diagnosis of pemphigus. https://www.uptodate.com/contents/search. Accessed Sept. 19, 2018.
  6. Hertl M, et al. Initial management of pemphigus vulgaris and pemphigus foliaceus. https://www.uptodate.com/contents/search. Accessed Sept. 19, 2018.
  7. Saag KG, et al. Major side effects of systemic glucocorticoids. https://www.uptodate.com/contents/search. Accessed Sept. 19, 2018.
  8. Ferri FF. Pemphigus vulgaris. In: Ferri's Clinical Advisor 2019. Philadelphia, Pa.: Elsevier; 2019. https://www.clinicalkey.com. Accessed Sept. 19, 2018.
  9. Gibson LE (expert opinion). Mayo Clinic, Rochester, Minn. Oct. 13, 2015.