Busca un grupo de apoyo

Antes de unirte a un grupo de apoyo, considera qué clase de grupo podría ser más adecuado en tu caso. A algunas personas, un grupo pequeño y reservado tal vez les brinde una sensación de seguridad, mientras que otras quizá prefieran un grupo más grande donde puedan permanecer en el anonimato. Los especialistas en atención médica recomiendan que pruebes diversos entornos para encontrar el grupo en el que te sentirás más cómodo.

También considera si prefieres que un profesional médico o una persona corriente sea el líder del grupo. Un profesional médico, como un enfermero o un psicólogo, puede ofrecer un elemento educativo al grupo, mientras que una persona que ha padecido una enfermedad aporta una perspectiva de la vida real a las discusiones.

El tiempo es otro aspecto que deben considerar las personas que se unen a un grupo de apoyo. Algunos grupos ofrecen membresías abiertas para que los miembros puedan unirse libremente y no existen expectativas en de participación regular; esto puede ser adecuado para aquellos que tienen una enfermedad y quizá no puedan asistir regularmente. En otros grupos, que son cerrados, las personas se inscriben previamente y al principio se recomienda a los miembros que se comprometan a asistir a una cantidad mínima de sesiones.

La privacidad es un motivo de preocupación importante para las personas que se unen a un grupo de apoyo. Los miembros deben establecer desde el principio si la información que comparten es privada.