El dolor de cuello es un problema frecuente, que afecta a muchos adultos en algún momento de la vida. Puede afectar el cuello y los hombros o puede irradiarse hacia el brazo. El dolor puede ser leve, molesto y continuo, o bien puede sentirse como una descarga eléctrica en el brazo. Otros signos y síntomas específicos, como entumecimiento o debilidad muscular en un brazo, pueden ayudar a detectar la causa del dolor de cuello.

El dolor de cuello por tensión o esfuerzo muscular suele desaparecer por sí solo dentro de algunos días y solo necesita, como mucho, un tratamiento conservador. Generalmente, el dolor de cuello que persiste más allá de varias semanas responde al ejercicio, los estiramientos, la fisioterapia, los masajes y la conducta expectante; sin embargo, ocasionalmente se pueden indicar inyecciones de esteroides o incluso cirugía.

Para ayudar a aliviar la molestia, prueba estos consejos de cuidado personal:

  • Hielo o calor. Coloca una compresa de hielo o una bolsa de guisantes congelados en tu cuello durante 15 minutos, tres veces por día. Tomar un baño o una ducha caliente puede ayudar a relajar la tensión muscular.
  • Estiramientos. Estira los músculos del cuello girándolo suavemente de lado a lado y de arriba hacia abajo.
  • Masajes. Frotar los lugares doloridos del cuello puede ayudar a aliviar los espasmos musculares.
  • Buena postura. Utiliza una buena postura, en especial si te sientas frente a una computadora todo el día. Mantén la espalda apoyada, y asegúrate de que el monitor de la computadora esté al nivel de los ojos.

Programa una visita al consultorio

Llama a tu médico si tienes un dolor de cuello con las siguientes características:

  • Empeora a pesar del cuidado personal
  • Persiste después de varias semanas de cuidado personal
  • Se extiende a los brazos o las piernas
  • Está acompañado de dolor de cabeza, entumecimiento u hormigueo

Busca atención médica de urgencia

Llama al 911 o a tu número local de emergencias, o haz que alguien te lleve a la sala de urgencias si tienes un dolor de cuello intenso que esté asociado con lo siguiente:

  • Lesión traumática. Por ejemplo, colisiones automovilísticas, accidentes al zambullirse o caídas.
  • Debilidad muscular. Tener debilidad en un brazo o una pierna o presentar problemas al caminar pueden ser signos de un problema más grave.
  • Fiebre alta. Si tienes dolor de cuello intenso con fiebre alta, podrías tener meningitis, una infección de la membrana que recubre la médula espinal y el cerebro.
April 06, 2018